- Advertisement -

- Advertisement -

Y SIN EMBARGO, SE MUEVE

6.328

Heliocentrismo

Aunque ahora sabemos que la Tierra y los demás planetas giran alrededor del Sol, hubo un tiempo en que se creía, para beneplácito de filósofos y religiosos, que la Tierra era el centro del universo y que todo giraba en torno a ella. Sin embargo, el heliocentrismo, o la idea de que el Sol es el centro de los cielos, fue planteado desde épocas tan remotas como el 270 a.e.c. por filósofos como Aristarco de Samos, quien convencido de que el Sol era mucho más grande que la Tierra, y de que sólo se le veía de ese tamaño debido a que se encontraba a una distancia increíblemente grande, postuló que sería mucho más lógico que la Tierra que es más pequeña gire alrededor suyo.

Geocentrismo

El modelo geocentrismo fue aceptado durante muchísimos siglos. Aristóteles creó un modelo del cosmos con la Tierra en el centro y orbitando a ésta: los planetas, la Luna, el Sol y finalmente las estrellas en una serie de círculos concéntricos que se tocaban entre sí como las cáscaras de una cebolla y decía que de tal manera, por contacto directo, es como se transmitía el movimiento hasta el mundo según su doctrina de las causas.

Ptolomeo

En el siglo II, Ptolomeo apoyó matemáticamente el modelo aristotélico del cosmos; sin embargo, las explicaciones de Ptolomeo se encontraban con más problemas a medida que las observaciones del movimiento de los planetas se hacía cada vez más precisas. No podía explicar satisfactoriamente, por ejemplo, el movimiento retrógrado, o de cambio de dirección, que experimentaban algunos planetas. Así que en el siglo XVI, se desarrolló una teoría alternativa al geocentrismo, una teoría que encontraría bastante resistencia en su tiempo.

Copérnico

En su libro De Revolutionibus Orbium Celestium (Sobre las revoluciones de las esferas celestiales), publicado en marzo de 1543 (justo dos meses antes de morir), el astrónomo polaco Nicolás Copérnico propuso el modelo heliocéntrico, el cual explicaba muy bien los movimientos retrógradas de los planetas. Pero dado que el modelo ponía en duda la preeminencia del ser humano, la Iglesia y la sociedad siguieron prefiriendo el modelo geocéntrico… por un tiempo.

Galilei

El astrónomo italiano Galileo Galilei desafió abiertamente a la Iglesia católica romana al defender el heliocentrismo. Con el recién inventado telescopio, observó que la Tierra no era el centro de todo: Júpiter poseía satélites que giraban alrededor suyo y Venus tenía fases igual que la Luna. En 1616, la Iglesia prohibió a Galileo enseñar la teoría heliocéntrica, y le impidió mantener o defender esa “idea polémica”.

«Con toda seguridad, considerar herejía lo que se ha logrado demostrar es perjudicial para el alma.»

-Galileo Galilei

La iglesia

Galileo, sin hacer caso a la prohibición que le había hecho la Iglesia, publicó un libro contrastando las dos visiones del mundo en su libro Decálogo de los dos sistemas del mundo, en el que seguía apoyando el heliocentrismo. Por lo que la Iglesia, en 1633 condena a Galileo a arresto domiciliario de por vida, bajo el cual muere finalmente en 1642. El Vaticano tardó cuatro siglos en ofrecer una disculpa formal, coincidiendo con el aniversario de la publicación de su polémico libro. Una anécdota, que no se sabe si es del todo cierta, dice que Galileo, después de escuchar su sentencia, pronunció en voz baja las palabras Eppur si muove (y sin embargo, se mueve), refiéndose, por supuesto a que era la Tierra la que se movía.

Si quieres saber más de astronomía e historia de la ciencia, puedes hacer clic aquí.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.