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EL MISTERIO DE LOS AGUJEROS NEGROS SUPERMASIVOS

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EL MISTERIO DE LOS AGUJEROS NEGROS SUPERMASIVOS

Ya hemos tenido la oportunidad de explicar en el blog lo que es un agujero negro. Los astrónomos dicen que todas las galaxias tienen un agujero negro supermasivo. A veces están inactivos, pero a veces brillan al absorber materia y consumirla. Cuando esto sucede, las galaxias lejanas brillan en su centro que opaca todo el brillo del resto de la galaxia y a lo lejos se observa como si fuera una estrella. Esto es lo que conocemos como cuásar.

Pero, ¿cómo sabemos que esos agujeros negros están ahí?

Hay varias formas. Una de ellas es estudiar la forma en la que se mueven las estrellas cercanas al centro de la galaxia en cuestión. Tal como explicamos en nuestro artículo sobre las leyes de Kepler, estas estrellas deben girar mucho más rápido mientras más cerca está del centro. Y se pueden hacer cálculos para determinar qué tan masivo y grande debe ser ese centro para que alcancen ciertas velocidades. Se ha observado que las velocidades de estas estrellas no tendrían explicación sin la existencia de dichos agujeros negros supermasivos. Se aceleran de una manera inexplicable considerando sólo la masa de las demás estrellas y el polvo estelar. Así es como sabemos que en el centro de nuestra galaxia hay un agujero negro con una masa de 4 millones de veces la de nuestro Sol.

¿Cómo es que llegaron a formarse los agujeros negros supermasivos?

Se sabe que los agujeros negros de tamaños normales se forman tras la muerte de una estrella. Con una masa tal que le permita colapsar ante su propia gravedad. Debido a que ya no habría el proceso de fusión que contrarresta esta fuerza en las estrellas activas. Así, una de las teorías es que los agujeros negros supermasivos son los vestigios de estrellas muy antiguas. Probablemente las más antiguas y más grandes del universo. Otra teoría es que estos agujeros negros podrían acumular masa de la misma manera en que acumulan masa las galaxias. El problema es que llegado un momento, la masa de los agujeros negros haría más bien dificultosa su fusión, produciéndose en cambio algo muy parecido a un rebote.

Sin embargo, si resulta que esta última teoría es cierta, podría resultar también cierto que los agujeros negros pasan por ciclos de actividad y aletargamiento. Las fusiones galácticas despertarían al mounstroso agujero negro. Luego este se alimentaría de materia, durante unos cientos de millones de años, después moriría finalmente de hambre.

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